Una artista que lleva toda la vida con un lápiz en la mano.

Crecí rodeada de dibujos, pinturas, pinceles y libros en el estudio artístico de mi abuelo y los encajes e hilos de colores que encontraba en el cajón de costura de mi abuela, así que a nadie le sorprendió que quisiera estudiar Bellas Artes.

Me especialicé en Conservación y Restauración de Bienes Culturales. Durante unos años estuve restaurando pintura mural, escultura y pintura de caballete por diferentes iglesias, conventos… En varias provincias andaluzas.

La vida es cambio, así que esta etapa se fue y comenzó la aventura de mi vida. Donde mi mayor deseo es ofrecer a los demás mi talento, cercanía y sensibilidad a través de lo que mejor sé hacer y a su vez más disfruto.

Dar luz a historias mágicas, momentos únicos y grandes emociones. Por eso me apasionan los retratos, la expresión de las miradas, lo que sienten y nos hacen sentir.

Mis retratos son mucho más que dibujos, que una técnica perfecta y que un regalo común. Son retratos llenos de alma, de historias y emoción. Porque los buenos momentos pasan muy deprisa y yo quiero capturarlos y conseguir que los disfrutes para siempre.

Me encanta experimentar con diferentes técnicas, pero me siento atraída en especial por el dibujo y la pintura, utilizando materiales como el lápiz de grafito, suaves tonos de acuarela y delicados bordados sobre el papel.

Es muy importante para mí que tanto a nivel estético, técnico y emocional tengan una excelente calidad. Por lo que dibujo, pinto o bordo con los mejores materiales artísticos. Porque como conservadora y restauradora de bienes culturales, quiero que se disfruten para siempre, y que tanto el dibujo físico como su alma, perduren para siempre.

Me gusta lo artesanal, lo hecho a mano con amor y paciencia, cuidando cada detalle. Adoro la tranquilidad, un té, una buena conversación, una pequeña sorpresa, un abrazo y una película.

¡La magia de recibir!

Cada uno de los retratos tienen un extra de amor, dedicación, sorpresa y magia.

Todos esos ingredientes se multiplican cuando una persona recibe uno de mis retratos. La cara de sorpresa, la ilusión de romper el papel para descubrir el interior.

Y, por fin, ahí está… la magia de recibir algo tan único y especial.

Cuéntame tu historia.

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